CUARESMA

MIÉRCOLES DE CENIZA CICLO A

Miércoles 26 de Febrero de 2020

REFLEXIÓN

          1.- La Cuaresma es un tiempo que nos ofrece la Iglesia para preparar nuestro corazón para celebrar la Resurrección del Señor.

++E un tiempo en el que hemos de buscar el SILENCIO porque, envueltos en tantos ruidos y por tantas voces, no podemos escuchar al Señor.

+Necesitamos escuchar la voz de nuestra conciencia que nos hace saber lo que hemos hecho bien y lo que hemos hecho mal, de modo que, tomando nota de lo que hemos hecho mal, podamos enderezar nuestro camino hacia la Resurrección.

+Escuchar al Señor que nos habla a través de su Palabra escrita que hemos de acostumbrarnos a leer cada día porque Ella nos indica el camino que hemos de seguir, ilumina nuestra conciencia, fortalece nuestra Fe y nos ensancha el corazón.

+Descubrir y reconocer las cenizas que van apagando el brillo de nuestra Fe y el calor del Amor con que hemos de actuar en cada momento para parecernos cada vez más a Jesús.

++Es un tiempo en el que dedicar más tiempo a la ORACIÓN, a nuestra relación con Dios como un hijo se relaciona con su Padre.

Crecer en la confianza en Él porque, siendo un Padre Bueno, no podemos olvidar que está siempre pendiente de nosotros, atento a nuestras necesidades, acompañándonos en nuestras alegrías y en nuestras penas, apoyándonos en los momentos de debilidad, y abriendo sus brazos para darnos el abrazo amoroso que con tanta frecuencia necesitamos.

Sólo la oración nos hará crecer en la Confianza y el Amor y nos conducirá a darnos cuenta de cuánto necesitamos de Él.

++Es un tiempo de AYUNO Y ABSTINENCIA, no sólo de alimentos sino, sobre todo, ayunar y abstenernos de todo aquello pegado a nuestro corazón que ocupa el lugar de Dios.

Abstenernos de tantas preocupaciones por lo material que sólo genera en nosotros tensiones, cansancio y agobios.

          Abstenernos de palabras ociosas y ofensivas, de mal genio y comportamientos agresivos y violentos, de aquello que nos hace perder el tiempo y así recuperar tiempo para la lectura, la atención a la familia y a los amigos, a la oración y al encuentro con Dios.

++Es un tiempo para la LIMOSNA y así no olvidarnos de los más necesitados, pero no sólo tranquilizando nuestra conciencia con algún donativo, sino también regalando nuestro tiempo, poniendo al servicio de los demás nuestras cualidades y habilidades, servir y cuidar de los demás con una sonrisa y con amabilidad, evitando malas caras y palabras desabridas.

 

          2.- Teniendo en cuenta todo esto que nos sugiere la Palabra de Dios iremos cambiando poco a poco, se irá haciendo realidad nuestra conversión, iremos RESUCITANDO poco a poco y llegaremos a la Pascua con la alegría de estar celebrando y compartiendo la Resurrección de Jesús que ya estamos compartiendo.

 

          3.- No echemos en saco roto todo este tiempo de gracia que el Señor nos regala para que podamos recuperar la juventud y la alegría de nuestra Fe.

 

 

AMAR A TODOS

DOMINGO VII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 23 de Febrero de 2020

REFLEXIÓN

                    1.- “Sed santos porque Yo, el Señor vuestro Dios, soy Santo. Sed Perfectos como vuestro Padre del Cielo es Perfecto.”

  1. Juan escribe en su 1ª Carta: DIOS ES AMOR. Por lo tanto, afirmar que Dios es Santo es lo mismo que decir que Dios es Amor. Pero no un Amor cualquiera, sino un amor infinito, exclusivo, total, fiel. Un Amor sin límites y sin condiciones.

          Dios es Perfecto porque todo cuanto hace es con Amor y por Amor, por lo tanto, todo lo hace bien, lo hace perfecto.

          Estas dos afirmaciones de las lecturas de hoy son el objetivo, la meta que Dios mismo propone para nuestra vida.

          2.- ¿Cómo ir avanzando hacia es objetivo? La respuesta también la encontramos en las lecturas de hoy: “No odiarás de corazón a tu hermano; no te vengarás ni le guardarás rencor.” Y esta afirmación de la 1ª Lectura Jesús la explica un poco más:

++ Vence el mal con la fuerza del bien

          +Si te abofetean no repliques comuna bofetada. Quédate quieto, no respondas con otra bofetada, porque entrarás en una espiral de violencia que sólo genera odio, rencor, deseos de venganza y más violencia.

          +Si te piden prestado no seas tacaño, responde con generosidad. Si tardan en devolvértelo no lo reclames de malas maneras. Tal vez el otro lo necesita más que tú.

          +No seas enemigo de nadie. Al que se considera tu enemigo tiéndele la mano, ofrécele tu perdón y tu ayuda siempre que lo necesite. Haz el bien y reza por el que aborrece y te calumnia.

          3.- Jesús termina estas enseñanzas diciendo: “Amad a vuestros enemigos”. Un mandato que siempre nos parece imposible de cumplir.

          Hemos de entender que Jesús no nos pide que nuestro enemigo sea nuestro amigo del alma, sino que estemos siempre dispuestos al perdón y a la misericordia, dispuestos a ayudar a nuestro enemigo si nos necesita, a hacer el bien a todos, y a rezar por ellos si sólo quieren mantener con nosotros distancia y desprecio.

          4.- El Amor puede derribar todas las barreas, allanar todos los caminos, enderezar todos los senderos que lleven al encuentro del otro, y hace posible que el enemigo se convierta en amigo. Sólo es cuestión de que nos atrevamos a probarlo para convencernos de que es verdad.  

          Conviene que nos preguntemos si estamos dispuestos a aceptar la meta de ser santos como lo más importante de nuestra vida y si estamos dispuestos a ser perfectos practicando el Amor de la manera concreta que Jesús nos propone.

          Es verdad que es muy difícil, pero recordemos que para Dios nada hay imposible y que podremos avanzar en ese camino si dejamos que sea el Espíritu Santo quien actúe en nosotros y cambie nuestro corazón.

          Pidámoselo al Señor en la Eucaristía de hoy.

PERO YO OS DIGO

DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 16 de Febrero de 2020

REFLEXIÓN

          1.- El Pueblo Judío había convertido la Ley ((los 10 Mandamientos) en una larga lista de preceptos, más de 600, de obligado cumplimiento. Era una carga insoportable porque muchos de ellos eran absurdos, y recordarlos todos no era posible.

          Jesús no quiere anular la ley, como le acusaban con frecuencia, sino volver a su verdadero sentido y llegar al corazón, a lo esencial de los preceptos. Por eso acusa a los fariseos de haber convertido los preceptos humanos en normas más importantes que los mandamientos de Dios.

          Este pasaje del Evangelio ofrece multitud de ejemplos, pero subraya fundamentalmente tres:

I.- Se dijo: NO MATARÁS: Pero Yo os digo: Todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano, será procesado.

          Lo grave no es solamente matar, sino hacer cualquier cosa que haga daño al otro: Los insultos, las agresiones, la violencia, la mentira, la calumnia, la humillación. No perdonar y no pedir perdón.

          A Dios no le agradan las ofrendas y sacrificios manchadas por el desamor. Antes de presentar la ofrenda a Dios hay que pedir perdón y perdonar cualquier falta de Amor.

II.- El Amor de Dios a los hombres es exclusivo, fiel y eterno. El Matrimonio es el signo visible del modo como Dios ama a los hombres; por eso el adulterio, romper la unión matrimonial hecha ante Dios, es un grave pecado porque es ensuciar y romper el compromiso de vivir siempre siendo signo visible del Amor de Dios.

          De ahí que Jesús afirme: Se os dijo: No cometerás adulterio. Pero Yo os digo: Todo aquel que desea en su corazón a una mujer que no es la suya ya está cometiendo adulterio, porque los hombres podemos guardar las apariencias, pero Dios se fija y conoce lo que hay en el fondo de nuestro corazón.

III.- También se os dijo: No jurarás en falso. Pero Yo os digo: Decid siempre la verdad. Que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no. Dios no miente nunca.

          Vivid en la verdad, sed transparentes, no engañéis, sed dignos de confianza. Y todo lo que no es así, es cosa del Maligno.

          2.- Entenderemos mejor estas afirmaciones de Jesús si nos ponemos en el lugar del otro y nos daremos cuenta de lo que duele recibir toda esta clase de ofensas.

          Jesús lo que quiere es enseñarnos que sus Mandamientos no son una carga, sino una Ley de Vida y Amor cuyo objetivo es proteger nuestra dignidad, favorecer una convivencia cordial, armoniosa y fraterna, evitar todo aquello que nos hace daño y nos destruye, de modo que entre todos construyamos el Reino de Dios tal como Él continuamente predicó; un Reino de verdad, de libertad, de bondad, de justicia, de Amor y de paz.

3.- En la primera lectura hemos escuchado: “Tienes ante ti lo bueno y lo malo. Elige lo que quieras, pero según lo que elijas así será tu vida y asumirás la responsabilidad de lo que has hecho”.

          Escuchemos atentamente y reflexionemos lo que hoy nos dice el Señor y pidámosle Luz para saber elegir bien y vivir con dignidad de cristianos.

VELA Y SAL

DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 9 de Febrero de 2020

REFLEXIÓN

          1.- De nuevo el Evangelio nos pide que nosotros, como Jesús, seamos Luz en el mundo y añade que también hemos de ser sal.

          Para entender bien de qué manera hemos de ser Luz, os pido que nos fijemos en una vela:

++Tiene una buena mecha en el centro que está envuelta de cera auténtica. Sólo entonces estará en condiciones de arder bien, de dar mucha luz. Encendemos la vela y poco a poco se va desgastando, consumiendo a la vez que va ardiendo y dando luz en su entorno.

++Nosotros hemos de ser como la vela:

+Jesús tiene que ser el centro de nuestra vida, pero no como una mecha débil y finita sino como una mecha de calidad. Ha de ser nuestro centro de verdad de modo que mantengamos una profunda y auténtica relación con Él mediante la oración, la escucha atenta de su Palabra, la práctica de los sacramentos especialmente la Eucaristía y la Penitencia.

+Hemos de estar envueltos de la cera de calidad de una vida sincera y coherente de modo que manifestemos esa relación íntima con Dios, su Amor, su bondad y su misericordia a través de nuestras obras.

Y lo hemos de hacer gastándonos y desgastando nuestra vida, con esfuerzo, sacrificio, renuncias, generosidad y siempre con una sonrisa, renunciando a nuestros gustos, nuestros planes y deseos, para estar siempre disponibles a servir a los demás y a cuantos necesiten de nosotros.

2.- Fijémonos en la sal:

++Para dar sabor la sal ha de estar en los alimentos en su justa medida; ni demasiada ni en poca cantidad. Se diluye y se hace invisible, pero su ausencia y su presencia se nota mucho. Es necesaria para que los alimentos no se estropeen, y en exceso produce disgusto y mal sabor.

++Nosotros hemos de ser como la sal:

+Nuestras palabras y nuestro ejemplo deben estar siempre presentes para dar sabor de Dios a nuestra vida y a la vida de los demás; dar el sabor de la bondad, de la alegría, de la esperanza. Pero si ese sabor está presente en exceso puede convertirse en empalagoso, pesado, inoportuno y quizá convertirse en poco deseado. Ha de estar presente en su justa medida para que no sea rechazado ni excluido.

+Hemos de ser sencillos y humildes como la sal. Hacer las cosas sin buscar protagonismos, pasando desapercibidos, pero que se note la bondad y la calidez de nuestra presencia y también se eche de menos nuestra actitud de servicio a todos y en todo momento, realizados con la sonrisa de quienes ponen el corazón en todo lo que hacen.

3.- Hoy es la Jornada de oración y lucha contra el hambre. También es esa una ocasión en la que podemos ser Luz y Sal.

++Luz al sentirnos interrogados y comprometidos en gestos de austeridad que nos lleven a ser generosos y quizá colaboradores en todo aquello que puede promover y hacer realidad los proyectos que hagan posible que tanta gente que muere de hambre, que carece de medios para vivir dignamente: Trabajo, vivienda, educación, sanidad, apoyo nacional e internacional, puedan encontrar un camino de promoción y de vida digna.

++Y podemos ser Sal si lo hacemos con humildad y generosidad, sin publicitar nuestras acciones y nuestras limosnas, pero dando sabor de Dios y regalando Amor de verdad.

LUZ

FIESTA DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR (DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A)

Domingo 2 de Febrero de 2020

REFLEXIÓN

          1.- José y María, cumpliendo lo establecido por la Ley de Moisés, llenos de alegría presentan a Jesús en el Templo. El anciano Simeón, movido por el Espíritu Santo, acude al Templo y allí se encuentra con Jesús a quien proclama como el Salvador esperado que llenará de Luz a todas las naciones, sacando al mundo de las tinieblas.

          Es el momento en el que se cumple la profecía de Malaquías que hemos escuchado en la primera Lectura.

          2.- Nuestra vida está envuelta de muchas tinieblas:

++Nuestros pecados que pesan en nuestra conciencia y oscurecen nuestra vida.

++Nuestra falta de alegría y esperanza ante los problemas y las dificultades que encontramos en nuestra vida.

++Los momentos en que nos sentimos desorientados y aturdidos porque no sabemos qué hacer, cómo actuar, en qué dirección caminar.

          Hemos de poner empeño de nuestra parte para ir al encuentro del Señor, como el anciano Simeón, y es en ese encuentro cuando encontraremos la luz que necesitamos y esperamos:

++A Jesús como el Salvador que perdona nuestros pecados, nos libera de todas las ataduras del mal y nos hace vivir con la libertad de los hijos de Dios.

++Al Amigo en quien podemos confiar porque nos cuida, nos acompaña, nos fortalece, nos apoya, nos consuela.

++A Jesús que es la Luz que orienta nuestra vida, nos guía por la senda del bien, que nos llena de alegría y esperanza en los momentos de oscuridad y de zozobra.

          3.- También nuestro mundo está lleno de tinieblas y de oscuridad por la presencia del mal que se manifiesta en los egoísmos que provocan enfrentamientos, guerras, injusticias, divisiones, desigualdades, traiciones…. Un mundo lleno de tristeza y sin esperanza.

          Tinieblas y oscuridad por el olvido de Dios y nuestro empeño de ser dioses que conduce a esclavitudes, humillaciones, desprecio de la vida de los demás y olvido de la igualdad, de la dignidad y de los derechos de todas las personas.

          Nosotros estamos llamados a ser portadores de esa Luz que tiene que llegar a todas las naciones llevando una vida limpia, coherente y generosa, llenando el mundo del Amor de Dios, invitando a la conversión y al cambio de actitud en el modo de pensar y de actuar, procurando que nuestra vida sirva de ejemplo y de referencia.

          4.- Jesús fue signo de contradicción. Su persona, su Palabra y sus obras fueron rechazadas porque ponían en evidencia la maldad del corazón de muchos, pero a la vez llenaban de alegría a quienes esperaban al Mesías prometido que traería la Salvación. Esos eran los humildes que nada podían hacer por sí mismos y que confiaban en el Amor y la Misericordia de Dios.

          5.- No creamos que somos nosotros quienes vamos a resolver los problemas de la vida de los demás y la situación del mundo. Pero sí podemos llenar de Luz nuestro entorno si abrimos el corazón para que sea el Señor quien ilumine nuestras tinieblas, nos ayude a descubrir aquello que oscurece nuestra vida y, apartándolo, hacemos presente su Amor por la bondad de nuestras palabras y nuestras obras.

COLABORAR

DOMINGO III DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 26 de Enero de 2020

REFLEXIÓN

          1.- El Pasaje del Evangelio que acabamos de leer nos recuerda como en Jesús se cumple la profecía de Isaías que hemos escuchado en la primera lectura: Jesús comienza a predicar entre los gentiles, en esas tierras al límite del Pueblo de Israel y que están fuera del pueblo que se considera heredero de las promesas de salvación que hizo Dios a los hombres después del primer pecado.

          Allí se hace presente la palabra que guía a los hombres para que colaboren en la construcción del Reino de Dios, en la construcción de un Mundo Nuevo.

          2.- Un mundo nuevo en el que pueda reinar Dios, que es un Padre Bueno, que quiere que vivamos como hijos suyos construyendo una convivencia fraterna, apartando de nuestras vidas todos los egoísmos que crean divisiones y enfrentamientos, desterrando las palabras

++Yo y mío: yo puedo, yo quiero, yo propongo, yo mando; mi grupo, mi equipo, mi empresa, mi negocio, mi familia, mi casa…

++Y cambiarlo por nosotros: nuestra familia, nuestra casa, nuestra empresa, nuestro negocio, nuestra opinión, nuestro grupo….

          Creando así entre todos un mundo y una sociedad fraterna, sin enfrentamientos ni divisiones, en paz, en justicia, en libertad …

          3.- Para conseguirlo hemos de escuchar la primera y urgente invitación de Jesús: “Convertíos, cambiad vuestra actitud, vuestra forma de pensar, de comportaros”… Dejad a un lado los egoísmos, los protagonismos, los deseos de destacar, de estar por encima de los demás, de mandar… Dejad que en nuestro corazón esté presente el amor que nos convence de que somos hermanos, que todos tenemos la misma dignidad y los mismos derechos, que todos merecemos las mismas oportunidades, que hemos de aprender a ser solidarios, generosos, compasivos, misericordiosos, comprensivos…

          4.- Y también es necesario que nos demos cuenta que la construcción del Reino de Dios, de un Mundo Nuevo, es obra y responsabilidad de todos.

          Así nos lo hace entender Jesús cuando, como hizo con los primeros discípulos, nos llama por nuestro nombre para que vayamos con Él y seamos sus colaboradores.

          Aquellos primeros discípulos lo dejaron todo para seguirle, y necesita que nosotros hagamos lo mismo: que dejemos aun lado nuestros egos, nuestros personalismos, nuestros planes y proyectos como si fueran los únicos que valen, y estemos dispuestos a aceptar y unirnos a los proyectos y planes de Jesús.

          5.- Es la Palabra de Jesús la que ha de estar en el centro de nuestra vida, la que hemos de escuchar con atención, la que hemos de obedecer con prontitud, la que puede llenar de alegría nuestra vida porque nos saca de las tinieblas de nuestra mediocridad, nos libera de las ataduras de nuestras debilidades y llena de alegría nuestra vida. Una luz y una alegría que ha de llegar a todos los rincones del mundo.

          Escuchemos a Jesús que nos llama, preguntémonos que quiere de nosotros y qué es lo que hemos de cambiar en nuestra vida para seguirle con fidelidad y colaborar con Él en la construcción del Reino.

TESTIGOS

DOMINGO II DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 19 de Enero de 2020

REFLEXIÓN

          1.- Un testigo es alguien que ha visto un acontecimiento, que ha estado presente, que ha oído, y que por lo tanto puede decir la vedad de lo que sabe.  Es tan importante que un testigo de un juicio no se puede negar a declarar y si miente comete un delito.

          En el pasaje del Evangelio de hoy leemos que Juan el Bautista dice de sí mismo:    ” Yo he visto, he oído y por eso doy testimonio de que ESTE ES el Hijo de Dios”. Y en otro pasaje afirma: “Yo no soy la Luz, sino el testigo de la Luz”.

 

          2.- Los cristianos creemos en este testimonio de Juan, creemos que Jesús es el Hijo de Dios, es el Mesías, es nuestro Salvador.

          Cuando fuimos Bautizados Dios nos regaló el Espíritu Santo, nos llenó de su Vida y su Amor, nos regaló su Salvación, nos llamó Hijos Amados Suyos y nos encargó que seamos sus testigos tal como hemos escuchado en la primera lectura: “Te hago luz de las naciones para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra”.

 

          3.- Para ser testigos de que Jesús es nuestro Salvador no basta con que digamos de memoria lo que hemos aprendido en el Catecismo o en las diferentes charlas o reuniones en las que hemos participado o en las que hemos asistido. Es necesario que hablemos de lo que el Señor ha hecho y hace cada día en nosotros.

++Como nos llena de su alegría y de su paz, como nos sentimos acompañados por Él, nos coge de la mano, nos lleva por el buen camino y nos ayuda a superar las dificultades; como nos perdona, nos consuela, nos abraza con ternura, no nos deja solos.

++Como su presencia en nosotros nos hace sonreír incluso en los momentos más difíciles porque podemos apoyarnos en Él y no perder la seguridad y la esperanza.

          Y eso muchas veces no lo hacemos.

 

          4.- Con frecuencia los cristianos y la Iglesia en general, en muchas etapas de la historia incluso hoy mismo, con el deseo de ser aceptada o por ayudar ofreciendo un criterio que lo presenta como el único bueno,

++hablamos demasiado de nosotros mismos, de nuestras opiniones, de la manera como estamos organizados como una institución humana, de las normas que hay que seguir o la documentación que hay que presentar para recibir algunos sacramentos,

++y nos olvidamos de hablar de Jesús, de su mensaje de Amor, de su deseo de que estemos junto a Él y de que nos dejemos amar por Él, de cómo hemos de vivir para construir un mundo mejor, para que su paz llegue a todos los corazones y a todos los rincones de la tierra.

          Y esa no es la manera de ser testigos.

 

          5.- Preocupémonos de vivir al estilo de Jesús, que pongamos en práctica lo que predicamos y lo que decimos que creemos, y que con la coherencia y la verdad de nuestra vida podamos decir con la misma fuerza de Juan el Bautista: ESTE ES el Cordero de Dios, el Mesías, el Salvador. ESTE ES el que trae al mundo el Amor y la Paz, porque eso es lo que hace Jesús en nosotros.

BAUTISMO

FIESTA DEL BAUTISMO DE JESÚS CICLO A

Domingo 12 de Enero de 2020

REFLEXIÓN

          1.- El Bautismo de Jesús es el comienzo de su vida pública y nos ofrece la ocasión de reflexionar sobre nuestro propio Bautismo.

Nos dice el Evangelio que cuando Jesús fue bautizado por Juan se vio descender sobre Él el Espíritu Santo y se oyó una voz desde el cielo que decía: “Este es mi Hijo amado”.

          Jesús fue reconocido y proclamado como el Mesías, el Enviado de Dios, el Salvador esperado y a partir de ese momento toda su vida estuvo marcada por el compromiso de cumplir la Misión que había recibido del Padre.

 

2.- Lo mismo ocurrió cuando nosotros fuimos Bautizados: Descendió sobre nosotros el Espíritu Santo que nos llenó del Amor y de la Vida de Dios, y fuimos llamados Hijos amados y predilectos de Dios.

          *Haber recibido el regalo de la Vida de Dios nos compromete a cuidarla, protegerla, hacerla crecer. Cuidarla y protegerla de todo aquello que la puede destruir: las tentaciones que nos pueden apartar de Dios, el ambiente que nos puede arrastrar a tener comportamientos contrarios a las enseñanzas de Jesús; la pereza y el descuido que, al no cuidarla con la Oración, los Sacramentos y mejorando también nuestra formación, contribuye a que vaya disminuyendo y se vaya apagando.

          *A partir de ese momento toda nuestra vida debería estar orientada a vivir como Hijos de Dios, a parecernos cada vez más a Jesús, a pasar por la vida haciendo el bien, a preocuparnos de los demás como el Señor se preocupa de nosotros y de todos los hombres.

          *A contribuir en la medida de lo posible a construir una sociedad mejor en la que todos, especialmente los que más sufren, sean tratados con la justicia, el respeto y la dignidad que merecen.

 

          3.- Todos los Bautizados formamos parte de la Gran Familia de los Hijos de Dios que es la Iglesia; una Iglesia que se concreta en cada comunidad parroquial. Por eso es necesario que reflexionemos y revisemos varios aspectos:

+ En qué medida amamos a la Iglesia, rezamos por ella, nos fijamos y valoramos todo lo bueno que hace no sólo para seguir anunciando el Mensaje de Jesús sino también haciendo presente el Amor de Dios con sus obras de misericordia en favor de todos los necesitados.

+En qué medida nos unimos a las críticas, las descalificaciones, aireando lo que no hace bien o los comportamientos que son motivo de escándalo, olvidando que la Iglesia somos todos y todos somos responsables, por nuestro comportamiento, de la fea imagen que ofrecemos como Gran Familia de los Hijos de Dios.

+En qué medida nos sentimos implicados en la vida parroquial, nos preocupamos los unos de los otros, aportamos nuestra colaboración y nuestros esfuerzos para hacer presente en nuestro barrio el Rostro de Jesús, el Amor de Dios y la Alegría de ser hermanos.

 

          4.- Procuremos reflexionar sobre todas estas cosas. No olvidemos que el Espíritu Santo nos acompaña siempre para superar las dificultades en que nos encontramos y vivir cada día como Hijos Amados y Predilectos de Dios.

ESTRELLAS

EPIFANÍA, FIESTA DE LOS REYES MAGOS, CICLO A

Lunes 6 de Enero de 2020

REFLEXIÓN

          1.- El relato de los Reyes Magos es un modo de anunciar que la salvación que Dios ofrece es un regalo para los hombres de todo el mundo, de todas las razas, culturas, lenguas, religiones, porque todos somo hijos de Dios e imagen y semejanza suya.

          ++Los Magos son Sabios buscadores de la Verdad; una Verdad que encontraron en un Niño nacido en Belén, tal como habían leído en la Escrituras, en el que reconocieron a Dios hecho Hombre, Rey de todas las naciones.

+La búsqueda no les fue fácil. Fue un Camino largo, lleno de dificultades, de dudas y momentos de oscuridad que tuvieron que superar con constancia y con esperanza, guiados por la Luz de una Estrella.

+Al encontrar al Niño nacido en Belén se arrodillaron ante Él con la humildad de quienes, sobrecogidos, habían encontrado la Verdad que andaban buscando y que orientaría toda su vida.

 

          2.- Nosotros hemos de aprender de os Magos

+A ser buscadores incansables de la Verdad que hemos de reconocer y profundizar en Jesús porque es quien nos enseña el camino que hemos de seguir en nuestra vida.

+Jesús es la Verdad incuestionable que nos da la seguridad de que estamos siguiendo el buen camino y que haciendo lo que Él nos enseña nunca nos equivocaremos.

+Él es la Vida de Dios en nosotros que nos llena de alegría, que nos hace felices y mantiene viva en nosotros la esperanza de poder llegar a participar en plenitud de la Salvación y sentirnos amados por el Amor infinito de Dios que nos acompaña en todas las dificultades y los momentos de oscuridad que sufrimos y seguiremos sufriendo a lo largo de nuestra vida.

 

          3.- Los Magos fueron iluminados y guiados por la Luz de una Estrella durante su larga búsqueda. Debemos darnos cuenta y reconocer que también nosotros hemos sido guiados por muchas estrellas que nos han ido enseñando el camino del Bien y la Vedad, lo que hemos de corregir y enderezar para no perdernos, y que en los momentos de oscuridad hemos tenido siempre a nuestro lado. Han sido nuestros Sacerdotes, catequistas, padres, amigos, educadores que, quizá sin darnos cuenta, han hecho posible que seamos lo que ahora somos.

 

4.- Pensemos que también nosotros podemos y debemos ser estrellas para los demás, quizá con pocas palabras, pero con la coherencia de nuestra vida y con todos los gestos y actitudes que están llenos de bondad y de luz.

Pidamos al Señor que no dejemos nunca de buscarle, que seamos agradecidos por las distintas estrellas que han iluminado momentos diferentes de nuestra vida y nos han conducido a Él, y pidámosle saber ser estrellas para aquellos que acuden a nosotros buscando un guía que les ayude a seguir y encontrar el camino que tal vez han perdido.

ANTES DE LA CREACIÓN

DOMINGO II DE NAVIDAD CICLO A

Domingo 5 de Enero de 2020

REFLEXIÓN

          1.- Este domingo quiero compartir con vosotros la reflexión que me ha sugerido la segunda lectura que comienza diciendo: “Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo…” y concreta a continuación:

++Dios nos ha bendecido con toda clase de bienes espirituales. Al detenernos en esta afirmación podemos pensar:

+ Que prestamos mucha atención y nos interesan mucho los bienes materiales: El dinero, la salud, el trabajo, el bienestar, nuestra familia, nuestros amigos, nuestro buen nombre, el reconocimiento de nuestro trabajo, encontrar medios y posibilidades de desarrollar nuestras cualidades…

+ Pero nos deberíamos preguntar ¿cuánto o qué valor tienen para nosotros los bienes espirituales?: El Amor, la paciencia, la generosidad, la humildad, el perdón, la misericordia… que son bienes de Dios. ¿Somos agradecidos y bendecimos al Señor por ellos?

          ++Nos eligió por amor antes de la creación del mundo para que seamos santos e irreprochables.

+ Desde siempre, desde toda la eternidad, desde antes de la creación, Dios ya pensaba en nosotros. ¡Que importantes somos para Dios! ¿Cómo podemos pensar que a veces se olvida de nosotros?

+ Nos creó para que fuésemos como Él: Santos, irreprochables.

+ Nos quiso semejantes a Él en todo, especialmente en la bondad que es la manera más bonita en que se manifiesta el Amor de Dios.

+ Nos quiso Santos e irreprochables. Quiso que intentemos hacer las cosas con rectitud de intención, con amor. Que nos apartemos de todo mal, que nos esforcemos en vencer las tentaciones. Que vayamos avanzando hacia la perfección. Que no nos alejemos de Él.

+ Esa no es una tarea fácil porque somos imperfectos y débiles, supone el esfuerzo y el sacrificio de superar nuestras debilidades, purificar nuestro corazón, pulir poco a poco todas las imperfecciones que nos impiden reflejar con nitidez el rostro de Dios. En esta tarea no nos deja solos.

          ++Nos ha destinado a ser sus hijos.

+Porque Él nos trata como un Padre Bueno y Misericordioso.

+ Para comportarnos como hijos es necesario que mantengamos con el Señor una relación frecuente y constante de modo que crezca nuestra confianza, que nos pongamos en sus manos, que descubramos qué quiere de nosotros y cómo quiere que hagamos todas las cosas.

+ Que nos preguntemos constantemente cómo actuaría Jesús, Su Hijo amado y predilecto, para que aprendamos a hacer las cosas bien.

+ Que tratemos a los demás como hermanos ya que todos somos amados por Él como hijos.

+ Que todos los días nos acordemos de todos los que no son respetados en su dignidad, ni se les reconocen sus derechos, no tienen los medios necesarios para llevar una vida digna, y trabajemos por la justicia, la libertad, el diálogo, y la paz, porque son sus hijos y nuestros hermanos.

          2.- Os sugiero seguir reflexionando vosotros en casa sobre este pasaje de la carta de S. Pablo. Y hora, en la Eucaristía, bendigamos al Señor porque nos bendecido con tantos dones.