GRITEMOS

DOMINGO XX DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 16 de Agosto de 2020

REFLEXIÓN

          1.- Una mujer cananea, los cananeos eran considerados por los judíos paganos y herejes, constante en sus gritos y su petición de ayuda dirigidos a Jesús, provoca primero el silencio de Jesús y poco después arranca de Él no sólo la curación de su hija sino también un gran elogio a su fe tan grande.

          Es una ocasión más en la que Jesús manifiesta que la salvación no es exclusiva del Pueblo de Israel, sino también es para todos los pueblos que, aunque son considerados paganos por los “fieles creyentes” judíos, se dirigen a Dios con una fe y confianza mayor que la de ellos.

 

          2.- Si dejamos que este pasaje del Evangelio sea nuestro espejo, podemos preguntarnos:

++ Si nuestra fe y nuestra confianza en el Señor es tan grande como la de esta mujer cananea, pagana.

++ Como entonces con la cananea, a veces, Dios guarda silencio. Un silencio que nos pesa mucho, que nos resulta difícil de entender y de sobrellevar. Nos pesa tanto que perdemos la esperanza de ser escuchados y dejamos de pedir con gritos y súplicas.

++ ¿Será que somos poco constantes en la oración y nos cansamos de acudir al Señor?

++ ¿Será que nos falta tanta fe y confianza que dudamos de que el Señor nos escucha?

 

          3.- Tal vez no nos damos cuenta de que ese silencio lo mantiene Dios para que crezcamos en la fe, para que se fortalezca nuestra confianza, para que nos mantengamos firmes en la esperanza a pesar de todo.

          En medio de tantas dificultades, y de ese silencio que a veces pesa tanto, vayamos detrás del Señor, como aquella mujer, continuando con nuestros gritos y súplicas, con la seguridad de que llegará un momento de que también escucharemos que nos dice: ¡Que se haga lo que deseas, lo que tanto necesitas!

 

          4.- Otra pequeña advertencia: No digamos a cualquiera que no es cristiano o que no consideramos tan bueno como nosotros, que se calle, deje de gritar y suplicar a Dios, porque tal vez su confianza y su esperanza es más grande que la nuestra.

          Hagamos lo que los discípulos: Pidamos al Señor que atienda a los que le gritan en medio de su angustia, recemos por los demás intercediendo por ellos.

 

          Pidamos también para nosotros esa constancia en la oración y es confianza en Él que tanto necesitamos.

DIOS TE SALVE!

FIESTA DE LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO

Sábado 15 de Agosto de 2020

REFLEXIÓN

          1.- La Asunción de María al cielo es la fiesta en la que reconocemos y celebramos que María está viviendo en plenitud la esperanza de toda la humanidad: la Salvación prometida por Dios a los hombres después del primer pecado.

          Libre de todo pecado María es llevada al cielo en cuerpo y alma, y en Ella contemplamos la meta final de nuestra vida. Por eso la invocamos dirigiéndonos a Ella como

+Madre de Misericordia y Esperanza nuestra

+Como intercesora nuestra nos dirigimos a Ella gimiendo y llorando mientras estamos en este valle de lágrimas que es nuestra vida.

+Le suplicamos que nos mire con ojos de misericordia, que sea nuestra Abogada ante su Hijo Jesús, porque son muchas nuestras debilidades y pecados.

+Y que nos muestre a Jesús aquí en la tierra para que sigamos sus pasos, y nos acompañe para que con Su ayuda lleguemos a la Casa del Padre donde Le contemplaremos cara a cara en toda la grandeza de su gloria.

 

          2.- Todas estas invocaciones y súplicas las repetimos de forma rutinaria sin casi darnos cuenta de lo que decimos cada vez que rezamos la Salve.

          Quizá hoy debemos proponernos rezar de otra manera esta oración, y buscar un momento en el que nos dirijamos a María recitando despacio y poniendo atención en cada una de las invocaciones que le dirigimos.

          Santa María, Madre de misericordia, esperanza y abogada nuestra, ruega por nosotros. Amen.

 

SOY YO

DOMINGO XIX DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 9 de Agosto de 2020

REFLEXIÓN

          1.- Si nos fijamos en la 1ªlectura nos damos cuenta de que el Señor había enviado al profeta Elías al monte Horeb porque huía de la persecución que sufría cuando llamaba a la conversión y acusaba al Pueblo de no obedecer a Dios. Estaba refugiado en una cueva. El Señor le despierta y le dice que salga porque Él va a pasar.

          Elías, recordando los grandes acontecimientos en los que Dios se ha hecho presente a lo largo de la historia de Israel, espera que ahora también se haga presente en algo grande:

+En un huracán, en un gran terremoto, en un fuego abrasador, pero en ninguno de esos acontecimientos estaba el Señor.

          De repente sopla una suave y tenue brisa, y allí estaba el Señor.

++A nosotros nos pasa algo parecido:

+Como Elías también hay momentos de nuestra vida en que necesitamos del Señor. Pensamos que se nos va a hacer presente a través de acontecimientos o situaciones especialmente llamativas. Pero no es así.

+ Señor se nos hace presente en esos momentos de silencio y soledad en los que tenemos los ojos abiertos y los oídos atentos para descubrirle en los pequeños acontecimientos de cada día.

+Es necesario que busquemos esos momentos de silencio y soledad para darnos cuenta de que el Señor está y ha estado muy cerca de nosotros a lo largo del día y que ha sido entonces cuando nos ha hablado al corazón y nos ha llenado de su presencia.

 

          2.- Si nos fijamos en el Evangelio Jesús nos hace pensar en tantos momentos de nuestra vida en que estamos zarandeados por el viento contrario de muchas dificultades, problemas y sufrimiento, tenemos la sensación de que nos hundimos, nos ahogamos, porque no tenemos fuerzas suficientes para hacer frente a todo y no podemos más.

          El Señor viene a nuestro encuentro, viene en  nuestra ayuda, caminando por encima de tanto agobio y angustia, no le reconocemos, incluso nos puede parecer que es un fantasma, que somos nosotros quienes nos imaginamos que el Señor se nos acerca.

          Sin embargo, como entonces a los discípulos, nos dice con voz potente:

+No tengas miedo, Soy yo, ven y camina sobre tanta zozobra. Basta con que te fies, que confies en Mi.

          Jesús nos está pidiendo que nos fiemos de Él, que confiemos en Él plenamente. Si nos hundimos, siempre está atento a lo que necesitamos, nos tiende la mano, nos levanta, y también nos dice: ¡Qué poca fe!

          En esos momentos de silencio y soledad que hemos de encontrar para estar con el Señor, pidámosle constantemente: ¡Señor, auméntame la Fe!

DADLES VOSOTROS DE COMER

DOMINGO XVIII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 2 de Agosto de 2020

REFLEXIÓN

          1.- Aunque este pasaje del Evangelio nos resulta conocido, conviene que nos fijemos en él detenidamente.

++La multitud buscaba a Jesús y, al bajar del monte, Jesús los contempla dejando que se conmueva su corazón ante el montón de necesidades de aquella gente. Se deja llevar por su compasión y actúa curando a los enfermos y aliviando sus sufrimientos.

++Los discípulos también contemplan aquella multitud necesitada y, cuando va cayendo el día, le piden a Jesús que les envíe a comprar comida porque ya se hace tarde.

++Jesús quiere implicar a sus discípulos en lo que Él está haciendo y les pide: “Dadles vosotros de comer”.

++Es tan grande lo que Jesús les pide que se sienten pequeños y manifiestan su incapacidad: “Sólo tenemos cinco panes y dos peces.”

++Pide que aporten lo que tienen y, aquello que es poco para alimentar a tanta gente, Jesús lo multiplica de manera mucho más abundante de lo que podían imaginar.

          2.- Jesús quiere que hagamos nosotros lo mismo.

++Hemos de tener los ojos abiertos y contemplar sin miedo a tanta gente que sufre y pasa necesidad. Que tiene hambre de pan, pero también tiene hambre de justicia, de que se les respete como personas y se les trate con dignidad, tiene hambre de Dios. Necesitan ayuda material, humana, espiritual.

++Quizá nosotros alguna vez le hemos dicho al Señor: ¡Haz algo! Y su respuesta es la misma de entonces: Dadles vosotros de comer, atended a sus necesidades, haced que sientan cercano vuestro amor que es también el Amor de Dios.

++Ante nuestra impotencia para aliviar tanta necesidad quizá ponemos escusas: Sólo tenemos unos pocos panes… ¡¡¡Es muy poco lo que podemos hacer para problemas tan grandes!!!

++Y Jesús nos pide de nuevo que pongamos en sus manos lo que tengamos y Él hará aquello a lo que nosotros no llegamos.

          3.- El Señor quiere que seamos compasivos, que nos dejemos interpelar por las necesidades y el sufrimiento de los demás y que seamos solidarios, que no pongamos escusas porque somos egoístas.

          Durante esta cuarentena, también en la parroquia hemos tenido ocasión de comprobar las necesidades urgentes de mucha gente que ha acudido a nosotros y que gracias a vuestra colaboración hemos podido atender.

          Gracias a todos una vez más por vuestra generosidad, y un ruego: No dejemos de escuchar la voz y las lágrimas de quienes esperan que les hagamos sentir cerca el amor y la misericordia del Señor.

TENGO UN TESORO

DOMINGO XVII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 26 de Julio de 2020

REFLEXIÓN

          1.- Podemos detenernos en los detalles de lo que ocurre en estas parábolas que Jesús nos propone hoy.

++Buscadores de tesoros que encuentran, cada uno, un tesoro valioso.

++Lo esconden para que nadie se lo quite mientras van a vender TODO lo que tienen para comprarlo.

          Es tan valioso ese tesoro, es tal su brillo y su atractivo, que son capaces de hipotecar toda su vida para poseerlo, cuidarlo, protegerlo y disfrutar al máximo de él en todos los aspectos.

          2.- Jesús dice: Así debe ser para vosotros el Reino de los cielos.

          El Amor infinito de Dios que se hace presente y visible en Jesús, tanto en su palabra como en sus obras, y el proyecto de construir un mundo de fraternidad, libertad, justicia y paz, debe ser para nosotros tan atractivo como un tesoro por el que vale la pena dejarlo todo, venderlo todo y hacerlo realidad.

Ese tesoro debe ser la razón de nuestro modo de pensar y de vivir, lo que debe orientar y determinar toda nuestra vida, aunque eso suponga que hemos de dejar a un lado y tal vez renunciar a todo lo que es contrario a ese proyecto y ese modo de vivir que nos propone Jesús, aunque nos suponga esfuerzo y sacrificio.

          ¿Es así nuestra vida de cristianos?

          3.- Puede ser bueno que revisemos nuestra vida y nos preguntemos cuál es o cuáles son nuestros tesoros. Tesoros que ocupan el lugar de Dios.

++La familia, la pareja, los amigos, el bienestar personal.

++El trabajo, el dinero, tener una casa, una segunda residencia, un coche, un cargo importante, poder mandar.

++Ser admirado, envidiado, imitado, convertirse en protagonista y en punto de referencia de muchas personas por ir a la moda, por mis aficiones, por mis hábitos pocos saludables.

++Puede ser mi tesoro divertirme, gastar sin control, mis vicios, el tabaco, el alcohol, la droga, el sexo, el juego… Mi pereza, mi egoísmo.

          ¡¡¡Cuántas cosas o personas pueden ser mi tesoro o mis tesoros…!!! Todos ellos ¿dan sentido a mi vida, me hacen feliz?

          4.- La propuesta de Jesús es inequívoca. Si queremos seguirle, ser sus discípulos, llamarnos y sentirnos cristianos de verdad, hemos de elegir, buscar y apropiarnos de ese tesoro que nos llenará de su Luz, dará sentido a nuestra vida, nos hará felices y podremos hacer felices a los demás.

          Si hemos encontrado a Jesús, si le conocemos y sabemos que nos ama, ¿qué nos falta? para decidir que Él sea nuestro tesoro? ¿Qué sobra en nuestra vida para que Jesús llene nuestro corazón? ¿Qué estamos dispuestos a hacer, a sacrificar o renunciar para que tengamos tiempo y espacio para Él?

          Nuestra respuesta es lo que espera hoy de nosotros.

APOSTOL SANTIAGO

FESTIVIDAD DEL APÓSTOL SANTIAGO

25 de Julio de 2020

REFLEXIÓN

1.- “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”. Esta afirmación resume lo que fue la vida de los apóstoles y la vida del apóstol Santiago que hoy celebramos.

Obedecer el mandato de Jesús de anunciar el Evangelio, de dar testimonio de su resurrección, de hacer presente, igual que lo hizo Jesús curando toda dolencia y enfermedad, el Amor infinito de Dios que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.

          La fidelidad al cumplimiento de su Misión supuso para todos ellos persecuciones y toda clase de sufrimientos, incluso la muerte, siendo Santiago el primero de los apóstoles que la sufrió.

  1. Pablo utiliza una expresión para explicar lo que supuso para él la experiencia de ser perseguido, encarcelado, azotado, por ser fiel al anuncio del Evangelio: “Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro para que se vea que la fuerza es del Señor”.

 

          2.- En esta celebración, poniendo nuestros ojos en la vida de los apóstoles, especialmente en el apóstol Santiago, hemos de aprender varias cosas:

++Al igual que ellos también nosotros vivimos en un ambiente hostil al mensaje de Jesús y a los valores del Evangelio, pero “hemos de obedecer a Dios antes que a los hombres”, hemos de hablar de Jesús a tiempo y a destiempo, siempre que tengamos ocasión y sea oportuno.

++Hemos de ser conscientes de que el tesoro que Jesús ha puesto en nuestras manos lo llevamos en vasijas de barro, porque somos frágiles y débiles, pero seguros de que nuestra fuerza es la que pone el Señor en nuestras palabras.

++También hemos de dar testimonio de que el encuentro con Jesús Resucitado ha cambiado nuestras vidas y ese cambio se pone de manifiesto porque no dejamos de hacer el bien, de poner todo nuestro esfuerzo para aliviar todo sufrimiento que encontramos cerca de nosotros, de hacer lo justo y trabajar por la libertad, la justicia y la paz aunque nos cuesta sacrificios, y que la entrega generosa a los demás es el motivo de nuestra alegría.

 

          3.- No busquemos recompensas, premios ni honores. Jesús no nos propone estar al lado de los que mandan y tienen autoridad, sino ser servidores de todos estando junto a los más pobres y necesitados.

          Jesús nos pide que hagamos las cosas con el corazón porque lo único importante es agradar al Señor.

          Que el apóstol Santiago interceda por nosotros y por todos aquellos que gracias a El conocemos a Jesús.

CIZAÑA

DOMINGO XVI DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 19 de Julio de 2020

REFLEXIÓN

          1.- Cuando Jesús contó la parábola de la cizaña estaba pensando en Él y en nosotros.

++ Pensaba en Él porque comprobaba constantemente que, a pesar de sus palabras, su llamada a la conversión y de sus obras que eran claras manifestaciones del Amor y la Salvación que venía a ofrecer, seguía presente y creciendo en su entorno el mal, el rechazo de Dios, la soberbia y el egoísmo.

++ Su actitud fue de aceptación de esa doble presencia del bien y del mal, de paciencia, y comprensión, de constancia en seguir sembrando la Buena Semilla de la Palabra de Dios y los gestos y acciones de Amor y salvación, con la seguridad de que el bien siempre terminará venciendo el mal.

++ Pensaba en nosotros porque sabe que en nuestro corazón están presentes lo bueno y lo malo. Junto a deseos y propósitos de hacer el bien y de ser buenos crecen los malos hábitos, malos deseos, los malos sentimientos, las malas intenciones, el egoísmo, el orgullo, el rechazo de Dios.

          Junto a ir sembrando la buena semilla con nuestra palabra y nuestras buenas acciones, también sembramos mala semilla: violencia, división, envidias, rechazos, injusticias, humillaciones, desprecios, enfrentamientos, sufrimientos.

          Sembramos la buena semilla y sembramos cizaña.  

++ Nuestra reacción ante el mal no es como la de Jesús. No somos pacientes, deseamos arrancar de raíz todo lo que consideramos malo y hacer desaparecer a los sembradores del mal sin dar la oportunidad de cambiar, de crecer, de mejorar.

Nos creemos con derecho a juzgar sin misericordia, olvidando que hay mucha cizaña sembrada por nosotros.

 

          2.- En su 2ª Carta, S. Pedro nos dice a los cristianos: “La paciencia de Dios es vuestra salvación”.

          A prendamos a tener paciencia con nosotros mismos aprovechando todo lo bueno y todas las oportunidades que encontramos en el camino de nuestro vivir cotidiano para ir haciendo posible que vaya creciendo el bien en nosotros y vaya desapareciendo tanta cizaña que nos hace daño, que nos impide vivir con alegría y esperanza porque dificulta la presencia de Dios en nuestro corazón.

          Aprendamos también a evitar ser sembradores de cizaña. No alimentemos el odio, el rencor, las divisiones y enfrentamientos, la maledicencia y la difamación. No consintamos, como si no tuviera importancia, que en nuestro entorno estén presentes palabras, actitudes y comportamientos que impiden o anulan la presencia de Dios y de su Amor.

          Demos gracias al Señor por la paciencia que tiene con nosotros y por el montón de nuevas oportunidades que pone en nuestro camino para cambiar y mejorar.

Aprendamos también a tener paciencia y dar siempre nuevas oportunidades a los demás como el Señor hace con nosotros.

SEMBRADOR Y SEMILLA

DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 12 de Julio de 2020

REFLEXIÓN

          1.- A pesar de que la parábola que nos propone el Evangelio de hoy nos es muy conocida, es bueno que volvamos a reflexionar sobre su significado y su incidencia en nuestra vida cristiana.

++ El Sembrador es Jesús y la simiente es su Palabra. Una simiente que esparce a manos llenas en todos los rincones del mundo a través de los sembradores que le ayudan.

++ Una parte de esa semiente cae en la tierra dura y reseca de los corazones que cierran los oídos, no escuchan ni quieren escuchar, y la Palabra resbala como resbala el agua sobre la piedra y la tierra dura, sin dejar ninguna huella.

++ Otra parte de la simiente cae sobre el terreno pedregoso de quienes llevan una vida superficial, vacía de sentido, carente de proyectos y metas que valgan la pena. La pereza, la comodidad, el no prestar atención más que a lo inmediato y fácil, hacen que la semilla se seque pronto y no llegue a brotar

++ Hay una parte de la buena semilla que cae en esos corazones que la escuchan con atención y con interés, pero que las pasiones, los quehaceres de la vida, la personalidad débil, el dejarse arrastrar por el entorno, los malos ejemplos, el deseo de obtener resultados inmediatos, la falta de esfuerzo y la inconstancia, impiden que los brotes no lleguen a crecer lo suficiente para dar fruto, y los buenos deseos de un principio se conviertan en un quiero y no puedo.

++ Por último hay una parte de la semilla que cae en tierra buena, en esos corazones que constantemente se van preparando, como el labrador prepara la tierra, protegiéndola siempre de los enemigos que siembran mala semilla, de los vientos recios que la resecan, vigilando para que nadie la arranque a destiempo, hasta que en su momento dé el fruto debido.

          Unas veces dará el treinta, o el sesenta, o el ciento por uno, pero llenará de alegría el corazón de quien ha acogido la siembra como un regalo que va transformando su vida y dando un fruto del que también podrán disfrutar los demás.

          2.- Precisamente por eso, no podemos olvidar que también nosotros somos sembradores.

          Sembramos cuando los frutos que produce en nosotros la Palabra de Dios repercuten en nuestra relación con los demás y se van esparciendo como los granos de una buena semilla que cae en el corazón de quienes nos rodean.

          Son sembradores los padres de familia cristianos que van dejando con su palabra y su ejemplo la buena semilla en el corazón de sus hijos.

          Siembran los educadores cristianos, los catequistas que regalan su tiempo, su fe hecha experiencia, su formación y su sabiduría acumulada con el paso de los años, los sacerdotes y misioneros que cumplen con el encargo de garantizar que el Mensaje del Evangelio nutra la vida y fortalezca la fe de aquellos que se les ha encomendado y llegue a todos los rincones del mundo.

          3.- Preguntémonos hoy qué clase de tierra es nuestro corazón y qué clase de sembradores somos nosotros. No defraudemos la confianza que el Señor tiene puesta en nosotros.

CANSANCIO. AGOBIO

DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 5 de Julio de 2020

REFLEXIÓN

          1.- Dios conoce lo más hondo de nuestro corazón y sabe que estamos cansados y agobiados por muchas cosas:

++Por situaciones y problemas del pasado que quizá no hemos acabado de resolver o han dejado heridas que no se han curado.

++Cargados y agobiados por problemas de salud, por problemas y dificultades en nuestro entorno familiar y laboral, por injusticias recibidas, humillaciones y desprecios.

++Por fracasos, desilusiones, cuestiones personales a las que no sabemos como hacer frente, como superar, como encauzar…

 

          2.- Cuando estamos así, no sabemos a quién acudir, a quien pedir consejo, ni con quien hablar para desahogarnos, por eso el Señor nos dice: “Venid a Mí, que Yo os aliviaré”.

          No nos dice que resolverá nuestros problemas, ni nos quitará las cruces pesadas, ni vaciará nuestras mochilas sobrecargadas de peso. Nos ofrece su ayuda y su apoyo para que los yugos que nos atan y los pesos que nos hacen vivir encorvados nos sean livianos y llevaderos.

          Nos pide que nos fijemos en Él que es humilde y paciente, que le dejemos entrar en nuestra vida para que encontremos en Él y junto a Él paz en nuestro corazón, alivio y descanso.

 

          3.- Tal vez nos gustaría encontrar en Jesús soluciones inmediatas, prácticas, palpables, pero el Señor no hace las cosas así. Sólo los que son pequeños y de corazón sencillo y confiado como el de un niño pueden entender las palabras de Jesús.

          Ante los miedos y las inseguridades los niños acuden siempre a sus padres porque, aunque no los vean, saben que están ahí, que si llaman acudirán en su ayuda, que sus brazos y sus manos fuertes no les dejaran caer y su amor no les dejara solos.

          Los niños saben, aunque no lo sepan formular, que sus padres, si es necesario, harán todo lo que puedan, incluso arriesgarán sus vidas para protegerles, cuidarles y ayudarles.

 

          4.- Eso es lo que quiere Jesús que creamos y lo que quiere que hagamos: Que confiemos en Él sin ninguna duda, que acudamos a Él y le abramos nuestro corazón.

          Corramos el riesgo de dar un salto en el vacío acudiendo a Él lanzándonos a sus brazos y comprobaremos que su palabra es verdad y siempre cumple lo que nos promete.

PEDRO Y PABLO

FESTIVIDAD DE S. PEDRO Y S. PABLO

Lunes 29 de Junio de 2020

REFLEXIÓN

          1.- La Iglesia, al celebrar hoy la fiesta de S. Pedro y S. Pablo quiere reconocerlos como los dos pilares fundamentales de la Iglesia.

++ Reconoce en S. Pedro al Apóstol a quien Jesús confió el cuidado de todos los discípulos, manteniéndolos unidos en la verdad, la fe y el amor.

          Era un hombre sencillo, de poca cultura, rudo, de carácter fuerte y apasionado, pero débil, inseguro, lleno de miedos y dudas, cobarde hasta el punto de negar con juramentos que era discípulo y amigo de Jesús.

          Era también el discípulo que amaba a Jesús apasionadamente, capaz de reconocer su debilidad y llorar amargamente su traición, arrepentido y comprometido a ser fiel a Jesús hasta la muerte, dando la vida por Él.

          Fue ese amor apasionado y esa fidelidad inquebrantable el motivo por el que Jesús se fio de Él poniendo en sus manos la vida de la Iglesia.

 

++ Pablo, hombre culto, de carácter fuerte y apasionado como Pedro, fue elegido por Jesús para predicar el Evangelio a todos los pueblos paganos, a los pueblos que no eran judíos.

          Pasó de ser el perseguidor más cruel de los cristianos a ser el más perseguido por amar a Jesús, identificándose con Él hasta el punto de decir: “No soy yo, es Cristo que vive en mi”, y afirmar con rotundidad que nada ni nadie le podría apartar del amor a Jesús.

          Sufrió toda calce de persecuciones, fue encarcelado, azotado, condenado, dispuesto a enfrentarse a todos y dedicar su vida a predicar el Evangelio a los pueblos paganos, iniciando así la gran extensión del cristianismo en todos los pueblos del mundo.

 

          2.-Hoy es un día en el que hemos de agradecer esa enorme tarea de Pablo que ha hecho posible que nosotros, que no somos del pueblo judío, conozcamos a Jesús y llevemos el nombre de cristianos.

          También hoy hemos de reconocer que el Papa es el sucesor de Pedro y rezar por él para que el Espíritu le conceda la sabiduría y la fortaleza necearías para cumplir su misión de confirmar en la fe a todos los cristianos, manteniendo a la Iglesia unida en la Verdad, el Amor y en la fidelidad al Evangelio.

 

          3.- Pidamos también al Señor que aprendamos de los dos a amarle apasionadamente, a esforzarnos en permanecer unidos entre nosotros, y aprovechar cualquier ocasión para hablar de Jesús y anunciar el Evangelio, haciéndolo, como decía S. Pablo, a tiempo y a destiempo.