CONVERTÍOS, CAMBIAD

DOMINGO II DE ADVIENTO CICLO A

Domingo 8 de Diciembre de 2019

REFLEXIÓN

          1.- En este Segundo Domingo de Adviento Juan el Bautista nos indica lo que hemos de hacer para prepararnos a la Navidad: “Convertíos!!!!”.

La palabra conversión significa cambio, pero en griego también significa cambar de dirección. Por eso debemos preguntarnos hoy en qué dirección está orientada nuestra vida:

++Tener un trabajo importante que nos permita ser ricos, tener prestigio y llevar una buena vida, sin incomodidades y con tranquilidad?.

++Tener gran prestigio profesional y que nos tengan como referencia por nuestros conocimientos y nuestro saber?.

++Ser muy conocido en las redes sociales, tener muchos seguidores, muchos admiradores, y que sean muchos los que copien nuestro estilo de vida, de vestir, de hablar?.

++Estar a la moda con nuestro modo de vestir, nuestros modales, la música que escuchamos, las palabras que decimos…?

          Juan el Bautista nos pide que cambiemos la dirección de nuestra vida, que la dirijamos hacia Dios para que Él sea el que dé sentido a nuestra vida y nos haga personas nuevas.

          2.- Una vez cambiada la orientación de nuestra vida, hemos de preparar el camino que hemos de recorrer para llegar al Señor o para que Él llegue a nosotros, y nos lo dice con imágenes muy gráficas: “Que se abajen las montañas y colinas y se levanten los valles; que se limpie lo escabroso y se allane lo tortuoso”.

++ Es necesario quitar las barreras y los muros del odio, la venganza, el egoísmo, el orgullo, la envidia, las ambiciones personales; muros y barreras que ponemos nosotros, que sólo nos llevan a pensar en nosotros mismos y nos impiden tener los ojos puestos en el Señor que quiere venir a nuestro encuentro y nosotros no le dejamos, que implican un esfuerzo grande para derribarlas.

++Nos encontramos con los barrancos del miedo, la cobardía, la comodidad, la pereza, la falta de esfuerzo, la desgana, la tristeza… Actitudes que nos mantienen quietos, encerrados en nosotros mismos, envueltos en oscuridad, incapaces de poner esfuerzo de nuestra parte para derribar las barreras y obstáculos que encontramos en el camino y así salir al encuentro del Señor que quiere venir a nuestra vida y transformar nuestro corazón.

          3.- Juan el Bautista es muy duro con los escribas y fariseos que sólo quieren aparentar, llamándoles raza de víboras y pidiéndoles que den frutos de conversión. A lo mejor también es muy duro con nosotros porque a veces nos conformamos con palabras bonitas, oraciones y cantos emotivos, con buenos propósitos y buenas palabras, pero que no afectan a nuestra vida y nuestro comportamiento. Hemos de dar frutos de conversión; esos frutos son:

++ En primer lugar reconocer lo que hacemos mal, las barreras que nos ponemos nosotros mismos y que nos cuesta derribar; la cobardía, la pereza y el egoísmo que hemos de superar, los miedos que hemos de vencer.

++ Transformar las palabras y los buenos propósitos en obras: el orgullo en humildad, la pereza en diligente actitud de esfuerzo, el egoísmo en compartir lo que somos y tenemos, tratar con bondad a quienes pasan por nuestra vida, ayudar a quien nos necesita y ser generosos en sonrisas, palabras amables abrazos, compromisos solidarios. Poner empeño en ayudar y hacer felices a los demás.

          Convirtamos en obras las palabras de Juan: CONVERTÍOS, CAMBIAD.

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