ENAMORADOS

DOMINGO XXIII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C

Domingo 8 de Septiembre de 2019

REFLEXIÓN

          1.- Creo no equivocarme si afirmo que todos, alguna vez, hemos estado enamorados. Quizá no recordamos como fue, si fue un flechazo, si fue poco a poco, ni en qué momento me di cuenta… pero es una experiencia y un momento que recordamos con especial agrado. Sea como fuere, confluyeron diferentes factores que lo hicieron posible, pero de todos ellos hay dos especialmente importantes que son necesarios.

++CONOCER A LA PERSONA, saber cómo es, cuáles son sus cualidades y sus defectos, cuál es su carácter, sus gustos, sus aficiones, sus sentimientos, sus reacciones. Sus actitudes ante problemas y situaciones especialmente importantes…

++DEDICARLE TIEMPO para poder compartir momentos de intimidad, tener tiempo para hablar y escuchar, expresar sentimientos y afectos, ir conociendo su vida, su historia, sus circunstancias personales, ir descubriendo si es para mi una persona importante, si necesito su compañía, su apoyo, sus opiniones y consejos. Que poco a poco ese conocimiento se vaya convirtiendo en amistad profunda, en confianza absoluta, y así llegar a descubrir y estar seguro de que es la persona con la que quiero compartir mi vida.

          Con todo eso podré llegar a afirmar que esa persona es para mi imprescindible, que sin ella ni sé ni puedo vivir porque estoy absolutamente enamorado, hasta el punto de que estoy dispuesto a dejarlo todo: familia, amigos, trabajo, ciudad o país en el que vivo, aficiones, gustos… con tal de no perderla, porque es el centro de mi vida.

 

          2.- Justamente eso es lo que quiso decir Jesús cuando afirmó: “El que ama a su padre o a su madre más que a Mí, no es digno de Mí. El que ama a su hermano, a su amigo, a su mujer, a sus hijos, a sus propios proyectos… más que a Mí, no puede ser mi discípulo”.

          Cuando oímos esta afirmación de Jesús solemos pensar y decir que eso que pide Jesús es imposible. Pero si somos capaces de hacerlo por la persona de quien estamos enamorados, ¿por qué no podemos hacerlo por Jesús?

          La respuesta es bien sencilla: Porque no estamos enamorados de Él.

          No hemos llegado a enamorarnos de Jesús porque

++NO LE CONOCEMOS LO SUFICIENTE. Sólo conocemos algunos pasajes de los Evangelios, pero quizá no los hemos leído enteros con atención, con interés, sabiendo al detalle sus enseñanzas y todo lo que forma parte de su vida.

++NO TENEMOS TIEMPO para Él. Tenemos tantas cosas que hacer que sólo le dedicamos unos pocos minutos al final del día, cuando ya estamos cansados, y quizá lo hacemos por cumplir, porque es nuestra obligación. No tenemos tiempo para ir a Misa porque estamos ocupados, estamos de viaje… No es un tiempo que deseamos estar con Él como dos amigos que se quieren, se cuentan sus cosas, comparten sus intimidades, se apoyan mutuamente, se necesitan.

          Así no estaremos nunca enamorados de Él, no será nuestro Amor primero ni el centro de nuestra vida. No podremos ser de vedad discípulos suyos.

 

          3.- Ahora que estamos empezado el curso con nuevos proyectos y actividades, puede ser un buen momento para organizar nuestro tiempo y así poder conocer mas y mejor a Jesús y dedicarle el tiempo que a Él le gustaría y que nosotros necesitamos.

          Reflexionémoslo estos días y pidamos al Señor que nos ayude a hacerlo bien.

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