FARISEO Y PUBLICANO

DOMINGO XXX EL TIEMPO ORDINARIO CICLO C

Domingo 27 de Octubre de 2019

REFLEXIÓN

          1.- ¿A quién va dirigida esta parábola? El mismo S. Lucas nos lo dice al comienzo de este relato: “A todos aquellos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás”.

          EL FARISEO es un hombre extraordinariamente orgulloso y egoísta. Erguido y presuntuoso:

++Presenta ante Dios todos sus méritos y sus obras buenas: Sus ayunos, limosnas, buen comportamiento…

++Su palabra favorita es YO.

++Juzga y desprecia a los demás, especialmente al publicano: los considera injustos, ladrones, adúlteros…No sólo juzga, sino que además humilla, desprecia… incluso condena.

          EL PUBLICANO, en cambio, arrodillado, mirando el suelo, avergonzado…

++Se presenta ante Dios como pecador, con vergüenza de su mal comportamiento.

++Suplica a Dios misericordia y perdón porque confía en el corazón bondadoso de Dios.

          2.- ¿A cuál de los dos personajes nos parecemos nosotros?

          A veces somos como el Fariseo:

++¿Cuántas veces utilizamos la palabra YO y es esta nuestra palabra favorita?

++¿Cuántas veces nos presentamos ante Dios diciéndole que somos buenos?: No he hecho nada malo, ¿por qué no me escuchas y no me concedes lo que te pido? ¿Qué he hecho de malo para merecer esto (enfermedades, fracasos, problemas…)? No sé de qué me tengo que confesar. No tengo pecados. No hago nada mal.

++Juzgamos a los demás fijándonos sólo en lo que hacen mal. Les consideramos pecadores, que dan mal ejemplo. No son de fiar.

++Despreciamos, humillamos, arrinconamos, olvidamos y no contamos con ellos.

 3.- Deberíamos ser como el Publicano:

++Fijarnos en cuantas cosas hacemos que desagradan al Señor, cosas que hacemos mal, que somos pecadores y que hemos de pedir perdón.

++Revisar qué palabras y comportamientos han humillado y ofendido a los demás.

++Arrodillarnos ante el Señor avergonzados de nuestro comportamiento, de nuestros pecados, sin atrevernos a levantar la cabeza y utilizar la palabra TU.

          *Tu me conoces y miras el fondo de mi corazón.

          *Tu eres bueno y misericordioso. Perdona mis pecados y limpia mi corazón.

++Y como rezamos en el Padre Nuestro, pedir un corazón misericordioso para también perdonar nosotros a quienes nos han ofendido.

          4.-No olvidemos que el que se humilla quedará enaltecido por el perdón y la misericordia de Dios y el que se enaltece quedará humillado porque Dios conoce cada corazón.

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