HUMILDAD

DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C

Domingo 1 de Septiembre de 2019

REFLEXIÓN

          1.- Haciendo caso a las enseñanzas de S. Pablo, la caridad es la más grande de todas las virtudes. Sin embargo, a mí siempre me ha parecido que conviene añadir que la humildad es la más importante, la más necesaria.

Podemos reflexionar un poco sobre por qué es así.

++La humildad nos hace reconocer nuestras carencias: Somos incompletos, somos imperfectos, y a reconocer las cosas buenas y las cualidades de los demás que nos enriquecen y nos complementan.

++Nos ayuda a reconocer lo que hacemos mal, el daño que, queriendo o sin querer, hemos podido hacer a los demás, lo que no somos capaces de hacer porque no sabemos o no tenemos cualidades para ello.

++Así estamos mejor predispuestos a pedir ayuda y a pedir perdón.

++El orgulloso y engreído, porque se considera perfecto, no necesita pedir perdón porque todo lo hace bien, no necesita ayuda porque todo lo sabe hacer, no necesita nada ni de nadie, ni siquiera de Dios.

++Sin humildad está bloqueada nuestra relación con Dios y con los demás. Porque el orgulloso se considera el mejor, cree que merece todos los premios, todas las distinciones, todos los privilegios… y cosecha el rechazo y el desprecio de los demás porque se sienten ninguneados, arrinconados, tratados como inútiles e ignorantes.

          Sin humildad no se es capaz de amar ni tampoco capaz de ser amado.

 

          2.- Jesús propone otra virtud importante que tal vez deberíamos hacer el esfuerzo de recuperar: la generosidad.

          La generosidad es un plus que podemos añadir al amor a los demás porque va más allá del amor.

++El generoso está dispuesto a desprenderse de algo propio no porque el otro lo necesite, sino porque yo no lo necesito y el otro se sentirá más feliz, o tendrá una nueva oportunidad.

++El generoso es espléndido cuando ofrece trabajo, cuando paga un sueldo, cuando da su tiempo sin poner límite, cuando hace un regalo como expresión de amistad o cariño.

++El generoso no impone obligaciones ni condiciones absurdas; valora y agradece el trabajo bien hecho sin detenerse en minucias que se podrían mejorar.

++El generoso es humilde porque sabe renunciar al primer puesto para que sea otro quien lo pueda disfrutar.

++El generoso da sin límite y sin pedir nadada a cambio. Es el que ama con algo más que amor. Eso es lo que hizo Jesús y de quien hemos intentar aprender.

 

          3.- Por todo eso hay últimos que serán primeros y primeros que serán últimos.

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