MUNDO NUEVO

DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C

Domingo 17 de Noviembre de 2019

REFLEXIÓN

          1.- Da la impresión que este relato del Evangelio está describiendo la situación de nuestro mundo, como si todo lo que ocurre estuviese planificado por Dios desde el infinito. Sin embargo, conviene que miremos cuanto nos rodea para reconocer de cuantas cosas somos responsables.

++Abusamos y maltratamos la naturaleza siendo conscientes de ello: Contaminación excesiva del aire, el mar, las aguas, la tierra.

          Deforestación agresiva por motivos económicos y por intereses sucios y egoístas. Manipulación y contaminación de productos de la tierra, de la leche, la carne.

          Y aunque hay desastres naturales fruto de las propias leyes de la naturaleza, otros muchos son consecuencia de nuestra falta de cuidado y de responsabilidad.

++La violencia en todas sus manifestaciones: la guerra, el terrorismo, la violencia de género, los malos tratos a los niños y a los menores, el uso de las personas como esclavos sometiéndolos al agotamiento de duros trabajos con sueldos insultantes, la falta de respeto a la dignidad de los ancianos y de cada persona a pesar de que todos somos iguales y merecemos el mismo respeto. La falta de cuidado de nuestra propia vida, de nuestro cuerpo, de nuestra salud.

++La falta de respeto a la dignidad de las personas y a nuestra propia dignidad es consecuencia de que olvidamos que todos, sin ninguna diferencia ni distinción, somos imagen y semejanza de Dios.

          Cuando Dios nos mira se reconoce a sí mismo porque reflejamos su imagen, somos un espejo en el que Él se ve, y esa es la razón de que nos ame siempre y sin límites, con un amor infinito y eterno. Y nosotros no somos capaces de mirar a los demás de tal manera que, al menos, les reconozcamos como nuestros iguales, con los mismos derechos y merecedores del mismo respeto.

          2.- Si nosotros tomamos en serio el mensaje de Jesús, si cuidamos la naturaleza y toda la creación como nuestra casa común, si tratamos a los demás como hermanos, y si nos reconocemos a nosotros mismos como portadores de la imagen de Dios y actuamos como tales,

++Recibiremos el rechazo de cuantos, dejándose llevar por su ego, siguen provocando la destrucción de lo creado, provocando guerras, violencia y asesinatos sin sentido, y negando la necesidad de la presencia de Dios, que nos cuida como un Padre Bueno, que quiere lo mejor para nosotros y que nosotros nos empeñamos en no dejarle entrar en nuestra vida.

++Pero también experimentaremos la fuerza y la presencia de Dios en nosotros, que pondrá en nuestra boca palabras y sabiduría a las que nadie podrá hacer frente ni contradecir.

++Y tendremos ocasión de dar testimonio de nuestra fe y de intentar que Dios ocupe en la sociedad y en el mundo el lugar que le corresponde como creador y cuidador de todo lo creado, hasta el punto que ni un cabello de nuestra cabeza caerá si su permiso.

          3.- Por todo ello, estas palabras de Jesús no pretenden asustar ni llenar nuestro corazón de angustia por nuestra responsabilidad, sino que son una llamada a vivir con coherencia, a fortalecer nuestra fe y a no perder la esperanza siendo perseverantes, porque con esa perseverancia salvaremos nuestras almas y estaremos colaborando a que la salvación llegue a todos los hombres y a todos los rincones de la tierra. Pidamos al Señor en la Eucaristía que sus palabras llenen de Luz nuestra vida y nos ayuden a cambiar y mejorar nuestro modo de vivir y de comportarnos.

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